lunes, 23 de diciembre de 2013

CR7





Desde muy joven es un crack. Cuando tenía 11 años, Cristiano Ronaldo fichó por el Sporting de Portugal. Allí se convirtió en el único jugador en pasar por cuatro equipos de las categorías inferiores y debutar con la primera plantilla en una misma temporada. Luego fue traspasado al Manchester United, donde continuó perfeccionando su calidad y cosechando títulos antes de fichar por el Real Madrid en el verano de 2009.

A sus 28 años, el niño nacido en Madeira ya ejerce de capitán y líder absoluto de la selección portuguesa. Debutó como internacional el 20 de agosto de 2003 ante Kazajstán (con victoria del conjunto luso por 1-0). Rápido, ágil, potente, con una pegada tremenda y un estupendo remate de cabeza, Cristiano está considerado hoy día como uno de los mejores delanteros del mundo.

Lugar de nacimiento: Madeira (Portugal)
Fecha de nacimiento: 05/02/1985
Posición: delantero
Peso: 80 kg.
Altura: 1,85 m.
Nacionalidad: portuguesa

Zidane


(Marsella, 1972) Futbolista francés, campeón mundial y europeo con la selección de Francia, considerado como uno de los mejores jugadores del mundo. Zizou, apodo por el que también se le conoce, poseyó unas cualidades futbolísticas sobresalientes y un palmarés en que no falta ningún título, ya que además de ganarlo todo con la selección francesa, Zidane consiguió, en la categoría de clubes, ser campeón de Liga, de la Supercopa de Europa y de la Copa Intercontinental.
Dentro del terreno de juego, Zinedine Zidane era un mediocampista ofensivo al que le gustaba desenvolverse con libertad para organizar la ofensiva de su equipo; su exquisita calidad técnica, un físico potente y una privilegiada visión de juego hacían de él un futbolista creativo, imprevisible y con enormes recursos: podía regatear, driblar, hacer paredes, lanzar pases geniales o romper una defensa por velocidad; además, su precisión en el disparo, que ejecutaba con ambas piernas, le convertían en un peligro constante para los porteros rivales, quienes temían especialmente sus lanzamientos de falta directa.

Nacido en el seno de una familia de emigrantes argelinos, desde muy niño Zinedine Zidane practicó varios deportes, entre ellos el judo, aunque no tuvo que transcurrir mucho tiempo antes de que el fútbol pasara a ocupar la mayor parte de su tiempo libre y se convirtiera en su mayor pasión; soñaba por entonces en emular a su mayor ídolo, el genial uruguayo Enzo Francescoli, un fino mediapunta que era la estrella del equipo de Marsella, el Olympique.
Tras jugar en varios equipos locales, en 1986 el joven Zinedine fue contratado por el Cannes, uno de cuyos dirigentes, Jean Claude Elineau, le acogió en su propia casa. Su carácter tímido y la aparente frialdad que le caracterizan no fueron impedimento para que pronto comenzara a desarrollar sobre los campos de entrenamiento todo el potencial futbolístico que llevaba dentro.
En mayo de 1989, un mes antes de cumplir los diecisiete años, Zinedine Zidane debutó en Primera División con el Cannes. En la temporada 1990/1991 marcó su primer gol en la máxima categoría francesa y en la siguiente se hizo con la titularidad, jugando más de treinta partidos y alcanzando la cifra de cinco goles.
En 1992 abandonó el Cannes para fichar por el Girondins de Burdeos, uno de los clubes más importantes de Francia, y en el que ya en su primer año se erigió en uno de sus pilares: jugó 35 partidos y marcó diez tantos, pese a que nunca se ha caracterizado por ser un gran goleador.
Sus destacadas actuaciones le llevaron a debutar con la selección nacional en agosto de 1994, en un partido frente a Chequia; por entonces, el combinado galo atravesaba momentos de penuria deportiva (había estado ausente en los últimos dos Campeonatos Mundiales) pero una nueva generación de futbolistas, entre los que también figuraban sus compañeros de equipo en Burdeos, Christoph Dugarry y Bixente Lizarazu, contribuyeron a un resurgir que se plasmó en una buena actuación en la Eurocopa de 1996.
La magnífica impresión que causó en dicha cita, junto con una temporada estelar en el Girondins, llevaron a Zinedine Zidane a fichar en el verano de 1996 por la Juventus de Turín, uno de los equipos más prestigiosos de Europa.
En el exigente y competitivo fútbol italiano, el conocido calcio, afrontó el reto más difícil de su carrera deportiva, más si cabe debido al imborrable recuerdo que en el club turinés había dejado en los años ochenta su compatriota Michel Platini. No obstante, y pese a los inevitables altibajos y algunas lesiones, Zidane se consagró como uno de los mejores jugadores europeos.
Junto al italiano Alessandro Del Piero, Zinedine Zidane formó un tándem de ataque temible que condujo a la Juventus a la conquista de dos campeonatos de liga, en 1997 y 1998, la Supercopa Europea y la Copa Intercontinental de 1996, y a disputar dos finales consecutivas de la Liga de Campeones (antigua Copa de Europa), aunque en ambas ocasiones saldadas con derrota: en 1997, frente al Borussia Dortmund, y en 1998, ante el Real Madrid. 

(Marsella, 1972) Futbolista francés, campeón mundial y europeo con la selección de Francia, considerado como uno de los mejores jugadores del mundo. Zizou, apodo por el que también se le conoce, poseyó unas cualidades futbolísticas sobresalientes y un palmarés en que no falta ningún título, ya que además de ganarlo todo con la selección francesa, Zidane consiguió, en la categoría de clubes, ser campeón de Liga, de la Supercopa de Europa y de la Copa Intercontinental.

Dentro del terreno de juego, Zinedine Zidane era un mediocampista ofensivo al que le gustaba desenvolverse con libertad para organizar la ofensiva de su equipo; su exquisita calidad técnica, un físico potente y una privilegiada visión de juego hacían de él un futbolista creativo, imprevisible y con enormes recursos: podía regatear, driblar, hacer paredes, lanzar pases geniales o romper una defensa por velocidad; además, su precisión en el disparo, que ejecutaba con ambas piernas, le convertían en un peligro constante para los porteros rivales, quienes temían especialmente sus lanzamientos de falta directa.

Nacido en el seno de una familia de emigrantes argelinos, desde muy niño Zinedine Zidane practicó varios deportes, entre ellos el judo, aunque no tuvo que transcurrir mucho tiempo antes de que el fútbol pasara a ocupar la mayor parte de su tiempo libre y se convirtiera en su mayor pasión; soñaba por entonces en emular a su mayor ídolo, el genial uruguayo Enzo Francescoli, un fino mediapunta que era la estrella del equipo de Marsella, el Olympique.
Tras jugar en varios equipos locales, en 1986 el joven Zinedine fue contratado por el Cannes, uno de cuyos dirigentes, Jean Claude Elineau, le acogió en su propia casa. Su carácter tímido y la aparente frialdad que le caracterizan no fueron impedimento para que pronto comenzara a desarrollar sobre los campos de entrenamiento todo el potencial futbolístico que llevaba dentro.
En mayo de 1989, un mes antes de cumplir los diecisiete años, Zinedine Zidane debutó en Primera División con el Cannes. En la temporada 1990/1991 marcó su primer gol en la máxima categoría francesa y en la siguiente se hizo con la titularidad, jugando más de treinta partidos y alcanzando la cifra de cinco goles.
En 1992 abandonó el Cannes para fichar por el Girondins de Burdeos, uno de los clubes más importantes de Francia, y en el que ya en su primer año se erigió en uno de sus pilares: jugó 35 partidos y marcó diez tantos, pese a que nunca se ha caracterizado por ser un gran goleador.
Sus destacadas actuaciones le llevaron a debutar con la selección nacional en agosto de 1994, en un partido frente a Chequia; por entonces, el combinado galo atravesaba momentos de penuria deportiva (había estado ausente en los últimos dos Campeonatos Mundiales) pero una nueva generación de futbolistas, entre los que también figuraban sus compañeros de equipo en Burdeos, Christoph Dugarry y Bixente Lizarazu, contribuyeron a un resurgir que se plasmó en una buena actuación en la Eurocopa de 1996.
La magnífica impresión que causó en dicha cita, junto con una temporada estelar en el Girondins, llevaron a Zinedine Zidane a fichar en el verano de 1996 por la Juventus de Turín, uno de los equipos más prestigiosos de Europa.
En el exigente y competitivo fútbol italiano, el conocido calcio, afrontó el reto más difícil de su carrera deportiva, más si cabe debido al imborrable recuerdo que en el club turinés había dejado en los años ochenta su compatriota Michel Platini. No obstante, y pese a los inevitables altibajos y algunas lesiones, Zidane se consagró como uno de los mejores jugadores europeos.
Junto al italiano Alessandro Del Piero, Zinedine Zidane formó un tándem de ataque temible que condujo a la Juventus a la conquista de dos campeonatos de liga, en 1997 y 1998, la Supercopa Europea y la Copa Intercontinental de 1996, y a disputar dos finales consecutivas de la Liga de Campeones (antigua Copa de Europa), aunque en ambas ocasiones saldadas con derrota: en 1997, frente al Borussia Dortmund, y en 1998, ante el Real Madrid.
En junio de 1998, Zidane fue pieza fundamental para que Francia se adjudicase el Mundial en el que hacía de anfitriona, conduciendo con brillantez el juego de ataque, y sobre todo, marcando los dos primeros goles en la final frente a Brasil, un éxito que unido a su excelente trayectoria con la Juventus, le hicieron merecedor ese año al prestigioso Balón de Oro.
Sus últimas dos temporadas en Italia no fueron tan brillantes como las anteriores, en parte por los férreos marcajes a los que suele ser sometido y también por la irregularidad mostrada por su equipo. En la Eurocopa de 2000, uno de los mejores momentos de su carrera deportiva, dejó muestras de su inmensa clase en cada partido y marcó un gol decisivo de penalti en la semifinal frente a Portugal.
A partir de entonces, cumplida con éxito su etapa en Italia, comenzaron a surgir especulaciones sobre su posible traspaso a otro gran club europeo, casi siempre desmentidas, pero que finalmente se hicieron realidad en el verano de 2001 con su multimillonario fichaje -más de 12.000 millones de pesetas- por parte del Real Madrid, decisión en la que tuvo influencia su matrimonio con una española, Verónica.
En el histórico club blanco Zinedine Zidane pasó a reforzar una plantilla que ya contaba con jugadores de la talla de Luis Figo, Raúl González o el brasileño Roberto Carlos, y con la que amplió su ya extenso palmarés después de conquistar el único gran título que aún no poseía: la Copa de Europa (2002). En 2003 ganó con el equipo madrileño la liga española.
Sin embargo, las sequía de títulos de las siguientes temporadas sumieron al Real Madrid en una etapa de crisis en la que el mismo Zidane y otros jugadores galácticos fueron cuestionados. Zidane se retiró del fútbol profesional al término del Mundial de Alemania (2006), en el que fue nombrado mejor jugador a pesar de ser expulsado en la final.

Real Madrid

El 6 de marzo de 1902, un grupo de aficionados funda el MADRID FOOT BAL CLUB, aunque en realidad la fecha del 26 de abril de ese año es la exacta, puesto que es cuando se aprueban los estatutos del club. El primer escudo era una mezcla de las tres iniciales del club, es decir la M, la C y la F, que iban en fondo oscuro azul, sobre la camiseta blanca.

La normativa de la época, obligaba a intercalar el escudo del club con el del Ayuntamiento de Madrid, para partidos oficiales con otras sociedades deportivas, por eso equivocadamente se asocian los escudos circulares de la izquierda con el del Madrid, pero en realidad es el escudo de la ciudad de Madrid.

En el año 1908, se rediseña el escudo del club. Las iniciales que forman el escudo se mantienen, pero adoptan una forma más estilizada, y asimismo quedan encuadradas en un circulo, que ya seguirá siendo utilizado hasta nuestros días.

El 29 de junio de 1920, el Rey Alfonso XIII, concede el título de REAL, mediante documento público, concedido a la directiva del momento.

A partir de entonces se denominara REAL MADRID FOOT BALL CLUB. Sufre un ligero rediseño, y el puente de la M se escora un poco hacia la izquierda, se hace más profundo, y la F crece en longitud.

Para los partidos oficiales, se adopta el escudo de la ciudad junto con la corona borbónica.



Con la llegada de la República, el escudo pierde la corona (la República prohíbe todos los símbolos monárquicos) y se queda en el circulo inicial, aunque con una imagen más estilizada. Las letras interiores se reordenan ligeramente, y el puente de la M vuelve a estar centrado.

Al escudo se le añade la banda morada de la Región de Castilla.

El escudo desde 1941 (tras la Guerra Civil), presenta el aspecto anterior de la República, otra vez coronado, con la vuelta "formal" de la monarquía durante el régimen. Además, se modifican los colores, siendo ahora el dorado el predominante.

Esta imagen del escudo se mantendrá ya prácticamente hasta principios de los noventa.



El escudo se estiliza, la banda se hace más estrecha, la letra M aumenta y se recortan los extremos. El grosor de las letras interiores también aumenta.
Este es el escudo actual, que el club utiliza como imagen corporativa y como logotipo, acompañado en ocasiones del rotulo del club, también creado para acompañar a la idea de marca y como merchandasing.